Condecoración del Señor Antonio Guzman

Remise de la médaille des Affaires Etrangères
à M. Antonio Guzman


Mercredi 9 mai 2018

Queridos colegas, amigos y amigas
Es un gusto para Paola y para mi recibirlos a todos esta noche en la Residencia de Francia, para celebrar juntos el compromiso y la lealtad del señor Antonio Guzmán que cumple este año 30 años al servicio de esta embajada.

Estimado Antonio, es un placer tener la ocasión de rendir homenaje a su mérito de forma oficial después de todos estos años.

Usted entra en la embajada en julio del 88, bajo la administración del Embajador Fortuit, de quien será el motorista oficial durante esos años difíciles del conflicto armado. Desde aquel día, usted ha demostrado en múltiples ocasiones, al servicio de los embajadores Le Paudert, Dantec, Gazarian, Roudière, Kreiss, Vinogradoff y finalmente yo, su compromiso y su dedicación.

Todos sus colegas concuerdan en cuanto se trata de reconocer su responsabilidad y su lealtad. Bien sabemos que su servicio requirió varios sacrificios e imagino que para su familia no debió de haber sido fácil, tampoco. Por eso, quisiera destacar el trabajo de su señora esposa, Elisabeth - sea muy bienvenida -, quien permaneció a su lado y crió a sus 4 hijos : Moisés, Ismael, Alejandro y Beatriz. En el 1993 nace su última hija, Beatriz, que según me dijeron se fue a trabajar a los Estados Unidos, por lo que no nos puede acompañar esta noche, pero que estoy convencido se siente muy orgullosa de ustedes a pesar la distancia.

Trabajar como motorista y como corredor en una embajada es una labor que requiere adaptabilidad, disponibilidad y hasta “flexibilidad” diría yo. Usted, y el Señor Jesús Lara - que aprovecho para saludar esta noche - , tienen estas cualidades y me enorgullece poder contar con ustedes en nuestro equipo. No creo equivocarme cuando afirmo que cada uno de los que trabajamos en esta embajada valoramos el esfuerzo a diario que realizan ustedes y por eso quisiera agradecerles públicamente.

Su dominio de los vehículos (recuerdo algunos viajes que hicimos corriendo… siguiendo un carro de la PNC) su conocimiento de la administración salvadoreña son ventajas claves, sumamente valiosas en el día a día.
Por su experiencia, usted fue encargado de misiones a veces arriesgadas, se encuentro en medio de varias peripecias divertidas o embarazosas y tendría, sin duda alguna, muchas historias y anécdotas por contar. En ese aspecto, quisiera agradecer su discreción y su dedicación, que considero fuerte y personalmente dos cualidades muy esenciales para un agente que trabaja en el sector de la diplomacia como el nuestro. Ustedes lo saben bien, la comunidad diplomática y la comunidad francesa son pequeñas… por lo que siempre nos termínanos dando cuenta de todo ¡

Su larga experiencia y, talvez, su sentido de disciplina, hicieron que sus colegas lo eligieran durante varios años seguidos para representarles en las instancias de diálogo social de esta embajada. Preciso rendirle homenaje por el serio y el sentido de las responsabilidades, -que no quita nada al hecho de poder defender las reivindicaciones legítimas en nombre de todo el personal- , que usted siempre ha reflejado. A lo largo de los últimos meses nuestra embajada ha experimentado varios cambios : el consulado fue trasladado, los colegas que se fueron no fueron sustituidos… y una nueva página empezó… Esta transición no ha sido fácil, para ninguno de nosotros pero sí pudo realizarse de la mejor manera posible, fue primero gracias a todos ustedes.
Antonio, más allá de su trabajo, usted se encariñó con la cultura francesa, aprendió con sus libros el idioma, y solicitó la nacionalidad francesa que adquirió en el año 2003 para compartirla con sus hijos. Me alegra contarlo como uno de mis conciudadanos porque sé que el recorrido para poder obtener la nacionalidad francesa no fue del todo fácil. Pero lo logró, y espero también haya logrado transmitir, no solo su conocimiento del idioma, pero también su francofilia con sus hijos. Sé que ahora tiene más tiempo para dedicarse a su nieto, “El cuco”, y espero que pueda compartir con él su amor hacia nuestro país y sus valores. Creo que usted tuvo la ocasión de viajar a Francia en el pasado y que le gustó la experiencia ; por lo que espero tenga la oportunidad de regresar y esta vez llevar a su nieto a conocer mi país.

Querido Antonio, una vez más le agradezco por su lealtad y su compromiso y me alegro de contarlo como parte de este equipo.

Monsieur Antonio Guzman Ramirez, au nom du Ministre de l’Europe et des Affaires Etrangères, je vous remets la Médaille d’Honneur des Affaires Etrangères !

JPEG

publié le 17/05/2018

haut de la page