Discours de l’Ambassadeur Izzo à l’occasion de la réception du 14 juillet

"Las respuestas que aportarán, las soluciones que encuentren, las innovaciones que pondrán a la obra, colectivamente como nación, los comprometen. Y nos comprometen a nosotros también, porque nuestros destinos, a pesar de la distancia, estarán siempre íntimamente ligados, unos con otros."

Discurso Embajador de Francia, David Izzo

12 de Julio 2019 - hotel Intercontinental

Es un gran placer para mí ser su anfitrión esta noche aquí, en el Hotel Intercontinental, para celebrar con unas horas de anticipación la Fiesta Nacional de Francia. El 14 de Julio, conmemoramos la Revolución de 1789, la reconciliación que fue la Fiesta de la federación un año después en 1790, y sobretodo el nacimiento del pueblo francés como Nación, con los lemas de Libertad, Igualdad y Fraternidad.
Paola y yo, junto con los colegas de la Embajada, les agradecemos por haber aceptado nuestra invitación.

Como lo saben en unos días termino funciones aquí en El Salvador, después de haber pasado cuatro años al lado de ustedes. Fueron momentos intensos, enriquecedores, muy fructíferos, a veces complicados pero al final siempre positivos. Y bueno… se diga lo que se diga sobre los diplomáticos y nuestras costumbres de ir y venir, de cambiar de país con frecuencia… no nos podemos quedar tanto tiempo en algún lugar, junto con nuestra familia, sin dejar ahí una parte de nosotros. Mi esposa y nuestros hijos, llegamos a encariñarnos mucho con su país, con los paisajes que deleitan la vista de cualquiera, los campos verdes que se aprecian desde cualquier rincón, sus volcanes majestuosos, sus magníficas playas, sus bosques con pájaros multicolores… pero sobretodo, amamos a los salvadoreños, su disponibilidad, su apertura al mundo, sus ganas de trabajar, su energía y positividad ante cualquier adversidad que la vida les presente, sus increíbles maneras de siempre salir adelante, su amor por la vida y su sencillez para disfrutarla. Realmente muchas gracias, y un muy sincero agradecimiento a todos ustedes por haberme abierto las puertas de sus oficinas, de sus hogares. Haber contado con su amistad profesional y personal a lo largo de estos años, hizo de mi estadía en El Salvador una muy agradable e inolvidable experiencia. Fue un inmenso honor y un gran placer haber servido a Francia aquí en su acogedor país.
¡No les voy a detallar el balance de las relaciones franco-salvadoreñas, porque sería muy extenso ! Pero vale la pena mencionar que juntos hemos logrado negociar y firmar varios acuerdos bilaterales que modernizan, amplían y fortalecen nuestra relación :

- un acuerdo-marco de cooperación ambicioso, moderno y abierto ;
- un acuerdo fiscal para facilitar las inversiones de PROPARCO (la filial de la Agencia Francesa de Desarrollo dedicada al sector privado), que en dos años ya se comprometió con inversiones por un monto de 90 millones de dólares, incluyendo líneas para el financiamiento de micro y pequeñas empresas ;
- lo más importante para mí fue, sobre todo, la firma que se llevó a cabo el año pasado del acuerdo de reconocimiento de títulos y periodos de estudios en la enseñanza superior destinado a facilitar la movilidad internacional estudiantil entre nuestros países ;
- pero la idea también es que la juventud esté mejor capacitada aquí mismo en El Salvador. Por ello me alegro también del lanzamiento que se hizo hace unas semanas, de un proceso de evaluación y acreditación ─ a cargo del Alto Consejo para la Evaluacion de la Investigacion y Educacion Superior de Francia ─ de las principales universidades salvadoreñas. Este proceso participativo e incluyente ─ en el cual las universidades y el conjunto de su personal, se comprometieron de manera voluntaria y con energía ─ es una excelente noticia. Estoy plenamente seguro de que muy pronto tendremos resultados a la altura de las expectativas y ambiciones.
Y, por supuesto, saludo a las empresas del sector privado que han optado por invertir y trabajar en El Salvador. Me gustaría mencionar especialmente a NEOEN, que ha posicionado a el Salvador como Numéro 1 para la energía solar en América Central y SUEZ, que está involucrado en el proceso de rehabilitación de la planta potabilizadora de Las Pavas. Para mí, como embajador, estas inversiones son un ejemplo perfecto de lo que estamos tratando de promover : operaciones a largo plazo, que contribuyen al desarrollo sostenible y la modernización del país, con un alto grado de responsabilidad social y que permiten transferencias de tecnologías. Otras grandes empresas están interesadas en invertir en El Salvador, especialmente en el sector de infraestructura... Una vez que se anuncien las decisiones, si los proyectos y condiciones cumplen con las expectativas, no tengo dudas de que confirmarán sus intenciones.

Pero la relación franco-salvadoreña es ante todo las mujeres y los hombres que le dan vida y la construyen a diario, a través de las múltiples acciones de cooperación desarrolladas entre nuestros dos países.
- Me refiero en particular al personal de la nueva Unidad de Salud Familiar “Marie Curie” de Cojutepeque que financiamos e inauguramos hace poco. 57 mil habitantes de la región se vieron beneficiados gracias a ello.
- Pienso también en los agricultores de Comasagua, en las mujeres que son el sostén de una familia o en los jóvenes que recuperan una dignidad y adquieren una independencia económica gracias al extraordinario proyecto de la “Canasta Campesina” del Socorro Popular Francés, que además recibe una importante ayuda de la Agencia Francesa de Desarrollo.
- De igual manera pienso en todos ustedes, los salvadoreños y en los numerosos turistas que irán a visitar el sitio maya de “Joya de Cerén”, patrimonio mundial de la humanidad, el cual se encuentra en proceso de renovación/preservación con el apoyo de Francia y que debería estar terminado el próximo año. - Quiero también agradecer, de todo corazón, a los franceses y a los salvadoreños que trabajan en el Liceo Francés, en la Alianza Francesa y en la Cámara Franco-Salvadoreña de Comercio e Industria : padres de alumnos, miembros benévolos de las juntas, maestros, personal administrativo… que aportan su tiempo, su energía y se comprometen de manera decidida. Sin su valiosa aportación, Francia sería menos visible. Son ustedes quienes construyen nuestra historia común.

El pasado primero de junio, con la entrada en funciones del nuevo Presidente, de un nuevo gobierno, con una profunda renovación en los diferentes órganos del Estado, se abrió una nueva etapa en la vida política salvadoreña. Me congratulo de haber podido ser parte de ella, como observador interesado (muy interesado) en los procesos electorales que permitieron esta renovación. 27 años después los Acuerdos de Chapultepec y el regreso a la paz civil, su país ha mostrado al mundo la fuerza de su democracia, la solidez de sus instituciones. Tal vez ahora les parezca evidente, pero la paz y la democracia no son factores que debemos dar por sentado.
Sé muy bien que los desafíos son muchos y que las expectativas son altas… pienso en particular en la disminución y en la prevención de la violencia a través de un desarrollo económico y social responsable que permita la construcción de una sociedad más justa, más equitativa y en la cual las oportunidades serán más grandes. Pienso en la educación, sobre todo la de las niñas, un factor importante, diría fundamental, para ofrecer oportunidades a la juventud y reducir el índice de violencia, pero también los dramas que viven las muy numerosas familias obligadas a emigrar para lograr un futuro mejor. Pienso también en la salud, claro está, el acceso al agua (un bien vital, público, esencial). Así mismo, pienso en mejores infraestructuras de movilidad, en el desarrollo de sistemas de transportes limpios e inteligentes, particularmente aquí en su gran capital de San Salvador. Y por supuesto, pienso en el medio ambiente, el gran desafío de nuestro siglo y en la responsabilidad conjunta que tenemos, si queremos dejar a nuestros hijos un planeta donde puedan vivir y desenvolverse dignamente.

Sobre todos esos temas, en la continuidad de las acciones que llevamos implementando desde hace varios años, Francia, junto con la Unión Europea, está al lado de ustedes. Las respuestas que aportaran, las soluciones que encuentren, las innovaciones que pondrán a la obra, colectivamente como nación, los comprometen. Y nos comprometen a nosotros también, porque nuestros destinos, a pesar de la distancia, estarán siempre íntimamente ligados, unos con otros.

A lo largo de estos cuatro años, he podido valorar, percatarme de cuán amplia es la capacidad del sistema institucional salvadoreño para responder a las exigencias que se presentan. El ejecutivo, el legislativo, el judicial, cada uno en su papel y respetando sus prerrogativas, deben avanzar en armonía para responder a las expectativas de los ciudadanos. Claro, no siempre es sencillo y aquí como en cualquier otro lugar (como en mi país), la polarización, las ambiciones personales o rivalidades políticas impiden, a veces, enfocarse en lo esencial, en el interés general. Por esta razón, celebro el ejercicio de diálogo político, conducido con la atinada facilitación de las Naciones Unidas y el apoyo del Grupo “Impulsor” del cual mi país, al lado de España y de México, forma parte. Durante más de dos años se desarrolló una vasta obra inédita, de diálogo, de concertación, de debates, dirigido por un Grupo de Trabajo formado de personalidades calificadas (algunas están presentes esta noche y celebro su compromiso) con la participación activa de los partidos políticos. El fruto de ese trabajo, la Agenda Interpartidaria para la Nación, se hizo público hace unas semanas : contiene un gran número de posibles respuestas institucionales, legislativas y de políticas públicas para la transformación y la modernización del país. No es sencillo, no es fácil, y no será siempre rápido… pero creo sinceramente que un gran número de respuestas sino necesarias, sino deseables, se encuentran ahí y deben utilizarse.Y es que necesitamos un El Salvador fuerte y próspero.

En efecto, ustedes lo constatan todos los días, vivimos ahora una profunda crisis del orden internacional liberal. Primero, porque no logró en parte regularse. Después, porque nuestra capacidad colectiva para encontrar respuestas ante las crisis no estuvo a la altura de los retos : frecuentemente dimos muestras de nuestra impotencia. Por ello es todo nuestro sistema multilateral, este marco común que construimos después del estallido de la Segunda Guerra Mundial, que está siendo cuestionado, al mismo tiempo que enfrenta desafíos inéditos, algunos de los cuales son sistémicos. El riesgo, por supuesto, es la impotencia y el retorno al reino de cada quien para sí mismo, o más bien el de todos contra todos, una ley de la selva sin una instancia mundial capaz de conciliar intereses. Ahora bien, paradójicamente, los problemas globales con los que tenemos que lidiar, nunca habían sido tan apremiantes, hasta el punto, en ciertos casos, de amenazar nuestro modo de vida o el de las generaciones futuras : calentamiento global, extinción de masas de especies, biodiversidad, migraciones, terrorismo, evasión fiscal, gobernanza del internet… ninguno de estos temas puede ser resuelto por un solo país, por muy grande que sea. Por lo tanto, el desafío es preservar el multilateralismo, y al mismo tiempo renovarlo y reformarlo, en una nueva situación de multipolaridad en la cual los actores estatales, pero no únicamente, son cada vez más numerosos. Sin ingenuidad, respetando la soberanía de las naciones, debemos analizar juntos las causas de los desequilibrios para responder a las desigualdades, injusticias y amenazas, creando una cooperación nueva y reforzada, asociando a nuevos actores (empresas, ONG).

Este enfoque universal, de múltiples partes interesadas en soluciones, estará en la agenda no solo del próximo G7 de Biarritz en agosto, sino sobre todo en la segunda edición del Foro por la Paz en París en noviembre. Debemos ser innovadores, voluntarios, porque la defensa del statu quo no funcionará. Ante un debilitamiento del multilateralismo, ante quienes consideran que la cooperación internacional no es el mejor marco para responder a los desafíos comunes... debemos encontrar soluciones originales.

¡Sólo somos fuertes juntos ! Y en el concierto internacional, la voz de El Salvador contará aún más porque su país, queridos amigos, miembro fundador del sistema multilateral, es un socio activo, comprometido y visible de esta organización del mundo en perpetuo movimiento.

Mes chers compatriotes,
Dans quelques jours, avec Paola et nos enfants, nous quitteront le El Salvador. Nous avons découvert et appris à aimer ce pays… et partir n’est évidemment pas facile !
Au cours des quatre années qui viennent de s’écouler, l’ambassade s’est mobilisée pour nourrir et faire avancer la relation entre nos deux pays. Tant sur le plan politique, de la coopération, des investissements avec des opérations importantes et inédites depuis longtemps, ou encore des échanges humains… sur chacun de ces sujets, avec nos partenaires salvadoriens, nous avons travaillé et pu concrétiser des avancées significatives, je dirais même décisive s’agissant par exemple de l’Accord bilatéral de reconnaissances des diplômes et périodes d’études universitaires.
C’est d’autant plus un motif de satisfaction que, parallèlement, le lycée Français et l’Alliance Française ont connu une forte expansion, investissent, se modernisent et renforcent leur attractivité. De fait, avec la Chambre de Commerce, les différents pôles de notre présence au El Salvador sont dynamiques et actifs. Je salue ce soir l’ensemble des personnels de ces institutions pour la qualité de leur travail et leur dévouement. La gouvernance de notre réseau est reconnue comme étant de grande qualité, harmonieuse, inclusive et participative ; c’est évidemment essentiel pour construire ensemble. Alors, sincèrement, du fond du coeur, merci.

Le nouvel Ambassadeur, François Bonet, arrivera dès la fin de ce mois. Je lui souhaite meilleur succès dans sa mission ; je ne doute pas que vous saurez lui réserver un excellent accueil et lui ouvrir les portes de ce beau pays.
Por último pero no por ello menos importante, quisiera expresar nuestro merecido agradecimiento a nuestros patrocinadores, por su apoyo para hacer posible este evento : Hotel Real Intercontinental, SUEZ, DIACO, Xocolatisimo, l’Occitane… sin olvidar a mi esposa Paola quien ha sido la mano derecha de este evento ¡ ¡Muchas gracias por su atención y aunque estamos en viernes 12 desde ya les deseo a todas y todos un feliz 14 de julio ! ¡Qué viva El Salvador, qué viva la República Francesa y qué viva la Amistad Franco-Salvadoreña !"

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publié le 16/07/2019

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