Discours de remise des diplômes aux bacheliers de l’année 2017

Señora Presidenta de la Junta Directiva,
Señoras y señores, miembros de la Junta Directiva,
Señora Directora General,
Señoras y señores, profesores y miembros de la Comunidad Educativa del Liceo Francés,
Estimados Padres de Familia y sobretodo estimados alumnos,

La ceremonia anual de entrega de diplomas, siempre es un momento muy fuerte y emotivo. Estamos reunidos ahora para festejar a nuestros bachilleres en ocasión a una tradición que marca el fin de sus estudios secundarios y para la mayoría el comienzo de una nueva vida de estudiante en el extranjero. Un momento lleno de alegría, de orgullo legítimo y con un toque de tristeza, en especial para nosotros padres de familia, que debemos reconocer que ha llegado el momento de que nuestros hijos vuelen alto.
Una vez más, los resultados del baccalauréat de este año, confirman la excelencia de la calidad académica de nuestro liceo. Además del baccalauréat los resultados del PAES nos posicionan entre los mejores colegios del país. Las modernas y seguras condiciones de trabajo tanto como el ambiente a la vez exigente y estimulante de la enseñanza en francés, certifica la calidad de enseñanza impartida a nuestros hijos.

Estimados Padres de Familia,
Hace unos años, cuando sus hijos estaban pequeños, tomaron la decisión de brindarles una educación francesa. Sé que esto presentó, para algunos de ustedes, desafíos en ocasiones, (reconociendo que no todos aquí eran francófonos o empapados de cultura francesa). A través de la celebración de este día, se valida la verdadera razón de aquella decisión de ese entonces : hoy les susurra : “¡valió la pena !”.

El día de mañana, mientras nuestros jóvenes bachilleres se desenvolverán en la universidad o en escuelas superiores, ya sea aquí en El Salvador, en Francia o en cualquier rincón del mundo, ellos mostrarán las competencias que pudieron desarrollar en el Liceo Francés : la sólida base escolar y académica que adquirieron así como la precisión de valores de solidaridad, de trabajo, de honestidad, de tolerancia y de perseverancia que se les inculcaron.
Para sacar tan buenos resultados se necesita una escuela que funcione, armonía y diálogo entre los equipos directivos, administrativos, de enseñanza y la junta. Me consta que así es y me complace muchísimo. Además, se necesitan buenas condiciones para trabajar y estudiar. Es el caso aquí y el año escolar que se termina ha sido muy enriquecedor y productivo para nuestro Liceo, por los siguientes acontecimientos :
- la construcción del nuevo edificio de primaria, que se estrenará al final del tiempo impartido, abriendo sus puertas a nuestros alumnos en dos meses
- l’AEFE confirmó hace unos días una subvención especial de alrededor 120 mil dólares para la compra de equipos y materiales, un esfuerzo importante realizado por Francia y a beneficio del Liceo Francés
- firmamos hace unos días el nuevo convenio entre l’AEFE y el Liceo Francés, confirmando las bases renovadas de nuestra asociación para los próximos años.

Estimados bachilleres,
Reciban mis más sinceras felicitaciones por sus resultados, por esta prueba y sobre todo por los 15 años que la mayoría de ustedes ha pasado en las bancas de este Liceo ; tengo a bien saludarlos por su trabajo. Ustedes se invirtieron arduamente a lo largo de estos años y guardo mucho respeto por todos aquellos que se entregaron sin cese alguno. Tomaron la decisión de tomarse en serio sus estudios secundarios asentando de esa manera las fundaciones más sólidas para sus estudios universitarios. Bravo a cada una y uno de ustedes por este esfuerzo que les permitió conseguir tan buen resultado.

Permítanme agregar, sin quitarle crédito a su propio mérito, que este logro es también en parte del liceo, de su equipo docente y de toda la comunidad pedagógica. Les aseguro que en un futuro, recordarán a sus profesores con un sentimiento de agradecimiento y cariño. Los amaron, no dudo que en algún momento los llegaron a detestar y quizás hasta se burlaron de unos, pero todos ellos, profesores del Liceo Francés, con todo lo que son, sus personalidades únicas : unos chistosos, otros más serios, unos menos estrictos… estoy seguro que siempre dieron lo mejor de sí mismos por ustedes y para ustedes, para transmitirles el gusto por el aprendizaje y el trabajo bien hecho.

No dejo de lado a sus mejores aliados reunidos aquí esta noche : sus padres. Estuvieron apoyándolos a lo largo de su educación, de sus fracasos y sus éxitos, sus logros, por más grandes o pequeños que fueran, ahí estuvieron, aquí están y siempre estarán, para unos a la vuelta de la esquina, para otros a unos 20 minutos de distancia en carro y para la mayoría, en unos meses, a una llamada telefónica transatlántica o un whatsapp de distancia. Les aseguro que así como yo, padre de familia, ellos también se sienten extremadamente orgullosos de ustedes ; no minimicen y sobre todo no olviden el sacrificio que hicieron para verlos el día de ahora aquí arriba. Además, todos ellos, de forma directa o a través de su dedicación à la acción de la Junta Directiva, se esforzaron para asegurarles las mejores condiciones de trabajo. Bachilleres, su éxito viene a recompensar todos los esfuerzos, los sacrificios y todo el amor que sus padres tienen por ustedes, día tras día.
Vous êtes désormais parvenus à une étape importante de votre parcours scolaire. Importante mais pas déterminante. Importante mais pas définitive. Cette cérémonie est une reconnaissance, elle n’est pas une consécration. Elle doit être au contraire pour chacun de vous un appel.

Vous allez quitter cet établissement (vous l’avez déjà quitté en réalité), devenir autonomes, pleinement maîtres de vos destins ; dans tous les cas, vous allez affronter de nouveaux défis qui aiguiseront encore votre intelligence, feront naître en vous de nouveaux désirs et potentialités et vous révèleront toute la richesse de ce que vous avez acquis au sein de cette école. Et vous vous souviendrez sans doute de ce moment rare, exceptionnel car il valide la qualité de votre parcours et marque une étape dans votre construction personnelle.

Je vous envie de cet univers de possibilités qui s’ouvre à vous désormais : le baccalauréat est un diplôme de fin d’études secondaires. Mais le baccalauréat c’est surtout une clef. A vous donc de choisir les portes que vous voudrez ouvrir, demain, après-demain, dans quelques mois ou quelques années… Conservez toujours votre capacité d’émerveillement, soyez audacieux et travailleurs ; continuez à vous étonner et restez curieux ; posez-vous les bonnes questions et impliquez-vous avec cœur et passion, sans oublier ce que Saint-Exupéry rappelait, à savoir « qu’être Homme c’est précisément être responsable. C’est sentir en posant sa pierre que l’on contribue à bâtir le monde ».

En vous souhaitant le meilleur pour vous-même, je formule le vœu que chacun d’entre vous puisse réaliser quelques-uns de ses rêves et aspirations, en se montrant le digne représentant de l’enseignement et des valeurs qui vous ont été passées au Lycée français Antoine et Consuelo de Saint-Exupéry de San Salvador. Vous êtes désormais des anciens élèves. Allez poser votre pierre !

publié le 10/07/2017

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