Discurso del Embajador en ocasión del 14 de julio de 2017

Buenas tardes a todos,

Mi esposa Paola, mis colegas de la Embajada y yo, les agradecemos que hayan aceptado nuestra invitación. Siempre es un gusto muy grande recibirlos en la Residencia de Francia, particularmente el 14 de julio.

Hace exactamente un año, un ataque terrorista arrebataba la vida a más de 85 personas en la ciudad de Niza, en la Costa Azul. El día de hoy, al celebrar nuestra Fiesta Nacional, que simboliza los ideales de libertad, igualdad y fraternidad, deseo brindar un homenaje a las víctimas de aquel acto aborrecible y cobarde.

Seguramente notaron que Francia fue el escenario de una larga campaña electoral durante los últimos meses. Primero por las elecciones presidenciales y luego por las legislativas. Los resultados del voto de mis compatriotas no materializaron los llamamientos que los incitaban a optar por el populismo. Francia no se refugió en la falsa tentación del proteccionismo, ni cayó en la facilidad que los extremos le ofrecían; por el contrario, este ejercicio electoral dio la pauta para un impulso audaz que se tradujo en apertura, en ambiciones y en una profunda renovación política. Mis compatriotas confirmaron la vocación de Francia de ser un país abierto al mundo; eligieron el multilateralismo regulado, abrazando una mundialización mesurada, una Unión Europea dinámica y ambiciosa que protege aún más y promueve los valores de paz, solidaridad y justicia.

En todos y cada uno de estos temas, señor Ministro ─ como la paz, el desarrollo sostenible, la promoción de los Derechos Humanos ─ nuestros países, cada uno con sus respectivas responsabilidades, se reencuentran y comparten una misma aspiración. - En cuanto a otros temas, como por ejemplo – el respeto del derecho a la diferencia y los derechos sexuales y reproductivos de la Mujer – ustedes saben que formulamos votos para que las evoluciones legislativas acompañen cada vez más la evolución de las sociedades.

Hoy quisiera hacer hincapié en nuestro compromiso común a favor de la puesta en aplicación del Acuerdo de París sobre el clima. La transición ecológica, la lucha no solamente contra el cambio climático sino también contra el cinismo, el pesimismo y la pasividad, se han convertido en un imperativo. Tienen una relevancia particular en su país, cuyo patrimonio natural excepcional y frágil, ilustra la belleza de la naturaleza y justifica plenamente la necesidad de protegerla. En realidad, hoy nadie puede pretender luchar contra el terrorismo o promover la paz en el mundo, sin haber emprendido un verdadero combate contra el calentamiento global y sus consecuencias.

En unos meses la próxima cumbre UE-CELAC ─ durante la cual van ustedes a ser anfitriones de delegaciones procedentes de 62 países ─ representa una nueva oportunidad que tiene El Salvador de aportar su grano de arena al acercamiento entre la Unión Europea, América Latina y el Caribe, y de renovar la alianza estratégica birregional. Me alegro por esta oportunidad de intercambios y de trabajo, en la cual mi país se aplicara completamente. Será la ocasión para todos nosotros de reafirmar el compromiso en favor a la lucha en contra del cambio climático.

A lo largo de este año hemos estado multiplicando las ocasiones de intercambios políticos de alto nivel entre El Salvador y Francia, en particular durante la conmemoración del 25 aniversario de los Acuerdos de Paz. Recientemente, con el viaje del canciller Hugo Martínez se dio la oportunidad de que se firmara un Acuerdo Marco para la Cooperación Cultural, Universitaria, Científica y Técnica entre nuestros dos países.

También, a través de diferentes acciones, hemos reforzado los lazos de amistad y de cooperación entre ambos países, trabajando de la mano en múltiples proyectos como, por ejemplo:

- En el sector de agua con FONAES (el proyecto techo y agua), la renovación de la planta de las Pavas para la cual se va a convocar una licitación próximamente, así como el levantamiento de una planta de tratamiento de aguas residuales en Jucuarán.

- En el sector energético con las inversiones de la empresa Neoen y la construcción de dos centrales solares de gran magnitud;

- Hemos estado colaborando de igual manera con el MARN y el FFEM en Chalatenango dentro del sector de desarrollo sostenible y medio ambiente

- Así como también en el sector de la salud en colaboración con el MINSAL para la construcción de una Unidad de Salud Familiar en Cojutepeque o con varios proyectos de Obras Públicas con el MOP…

A través de estas iniciativas, tenemos la ambición ─ junto con los salvadoreños ─ de ser parte integral de la construcción de un país más moderno, más próspero, más justo y más respetuoso de sus propios recursos naturales. Quisiera decir aquí, ante todos ustedes, lo mucho que valoro las relaciones de trabajo que mantenemos con las administraciones del Estado salvadoreño: en efecto, la calidad de acogida, la atención recibida así como el profesionalismo de los equipos nos han permitido avanzar siempre en beneficio de las poblaciones, resolver a través del diálogo las dificultades a las que nos enfrentamos. Es una constatación que deseo compartir con todos ustedes a título personal, pero que también comparten mis interlocutores franceses.

Me gustaría también destacar el orgullo de esta Embajada de haber emprendido ─tras varios años durante los cuales nos habíamos distanciado─ una cooperación en torno a la arqueología y al patrimonio. Conocer su pasado y protegerlo, es también entenderse mejor a sí mismo: en asociación con la Secretaría de Cultura y con el MUNA, organizamos el pasado mes de noviembre un seminario sobre arqueología preventiva en América Central. También es nuestro deseo estrenar una misión arqueológica franco-salvadoreña y trabajar a partir del 2018, y contribuir a la renovación del sitio de Joya de Cerén, Patrimonio Mundial de la Humanidad en El Salvador.

Señor Ministro, Estimados Amigos,
Hace 25 años (varios de ustedes fueron testigos de esta página de la Historia) El Salvador escogió la paz y la vía democrática para hacer valer sus ideales y sus proyectos políticos, con la firma de los Acuerdos de Chapultepec. Aquella notable demostración de la capacidad de las fuerzas políticas, de las iglesias y de la sociedad civil para llegar a un consenso y abrir negociaciones con el interés de mejorar el país, ha sido un ejemplo para toda la sociedad salvadoreña y, más allá; la comunidad internacional. En una situación diferente y mucho menos dramática, El Secretario General de las Naciones Unidas, creó una misión para la facilitación del dialogo político en El Salvador. Francia, junto con otros países como España o México, apoya este proceso de diálogo renovado y evolutivo. Hacemos un llamado a todos los actores a que se unan de manera contundente, de forma determinada y sin segundas intenciones al proceso respaldado por naciones unidas. Bien sabemos que los plazos electorales pueden dificultar el proceso de diálogo y que la coyuntura hace que sea más complicado solucionar los retos. Sin embargo, nuestro compromiso permanece intacto, pues está basado en la confianza que hemos depositado en los salvadoreños, quienes son los únicos dueños de su destino y los protagonistas de su presente. Es nuestra convicción de que es posible y a la vez necesario hacer que este proceso de diálogo sea exitoso; y tenemos la certeza de que el resultado del mismo sólo puede traer un cambio positivo para la realidad y el futuro de los ciudadanos.
El Salvador sabe que siempre podrá contar con la amistad de Francia para afrontar y superar los retos que se le presenten.

Mes chers compatriotes,
Le Président de la République a tracé les lignes d’une diplomatie qui se veut efficace et pragmatique. Sur le plan international, nous souhaitons retrouver une France forte et ambitieuse dans trois domaines majeurs. D’abord, la protection et la sécurité de nos citoyens face au terrorisme qui les menace sur notre territoire, mais dont les racines sont à chercher dans les crises qui se développent dans notre environnement immédiat. La protection c’est aussi relever le défi climatique. Ensuite, dans le domaine économique, une France ambitieuse c’est une France capable de faire valoir ses intérêts et ses capacités. Enfin, c’est aussi une France influente : cela concerne la diffusion de notre culture, de notre langue, comme la défense des valeurs que nous incarnons. Et tout cela adossé à une dimension européenne refondée. Ce sont les engagements que nous essayons de mettre en œuvre.

Vous le savez bien vous qui vivez ici, le Salvador est un partenaire avec lequel nos relations intellectuelles, culturelles, affectives sont extrêmement fortes et je souhaite, avec l’équipe de l’ambassade, continuer à les développer. Parce que derrière tout cela, il y a les relations humaines et les liens entre des pays, ce sont les liens avant tout entre les femmes et les hommes qui les font, les dirigent, les font vivre, les font rêver, les font commercer. C’est cela l’histoire qui nous unit.

A tous je souhaite une belle fête nationale !

¡Muchas gracias por su atención y feliz 14 de julio!

¡Qué viva El Salvador, qué viva la República Francesa y qué viva la Amistad Franco-Salvadoreña!

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publié le 20/07/2017

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