Ocho razones para seguir teniendo esperanza en Francia

Los Franceses, campeones del autodenigración, son los primeros que tienden a olvidarlo, pero el poder de atracción del Hexágono, la tasa de natalidad y de productividad de sus habitantes, son indicadores que deben recordarse a los amantes del “french-bashing”.

1/Un país que sigue siendo atractivo para los inversionistas extranjeros
Si bien es cierto que ha perdido su poder de atracción estos últimos años, en particular desde la crisis de 2008, Francia sigue siendo un objetivo de implantación importante. Según el barómetro anual de la consultoría Ernst & Young, Francia se encontraba, en 2012, a la cabeza de las implantaciones industriales en Europa, y ocupaba el 3er lugar de la clasificación global del poder de atracción, detrás del Reino Unido y Alemania. Uno de los inversionistas principales en Francia no era otro que Estados Unidos, país que representa 30% de los proyectos y 40% de los empleos creados por empresas extranjeras: una cifra que casi se ha duplicado en un año.
Se pueden citar otras clasificaciones: Francia era en 2011 el segundo país en recibir proyectos de investigación y desarrollo (I+D) en Europa después del Reino Unido, y concentraba 16% de los proyectos extranjeros de I+D, por delante de Alemania o España.

2/Un país que sigue invirtiendo en el extranjero
¿Replegada en sí misma, Francia? A finales de 2012 se encontraba en el 4° lugar mundial en materia de stocks de inversiones directas en el extranjero, según la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Comercio y el Desarrollo (CNUCYD), el organismo de las Naciones Unidas encargado de los temas de desarrollo. Por lo que se refiere a los flujos de inversión, la clasifican, para el mismo período, en el 11° lugar mundial y en el 3° europeo.
De acuerdo con la Dirección del Tesoro, las filiales francesas en el extranjero registran juntas un volumen de negocios de aproximadamente un billón de euros, y emplean a cerca de 5 millones de personas.

3/Una cuna de implantación de start-up y de innovación
No menos de 90 empresas francesas figuran en el palmarés 2013 de la consultoría Deloitte de las 500 start-up con el crecimiento más rápido en Europa, África y Medio Oriente, o sea en el primer lugar. Cinco empresas francesas figuran en el top 30. Francia es también el 7° país en Europa que más favorece el desarrollo de las start-up, por delante de Alemania, según una clasificación del Financial Times, que no se caracteriza precisamente por su francofilia.
Además, 12 empresas francesas figuran en la clasificación de Reuters del Top 100 de las empresas innovadoras, debido, en particular, a las ayudas importantes otorgadas a la investigación y desarrollo.

4/Un destino muy apreciado por los estudiantes
Varias clasificaciones confirman el poder de atracción que ejerce Francia sobre los estudiantes extranjeros, quienes alaban la calidad y el costo bastante accesible de las formaciones que ofrece.
Así, Francia es el tercer destino en atraer a los estudiantes extranjeros, detrás de Estados Unidos y el Reino Unido, de acuerdo con una investigación TNS Sofres solicitada por el organismo estatal CampusFrance. Las últimas cifras de la UNESCO sobre el palmarés del poder de atracción sobre los estudiantes extranjeros no indica otra cosa: en 2013, 288 544 estudiantes extranjeros eligieron Francia, es decir 7% del total de los estudiantes extranjeros en movilidad a través del mundo, lo cual coloca al Hexágono en el tercer lugar de los países de acogida, detrás de Estados Unidos y Reino Unido.
Leer el artículo de M, la revista del Mundo: Si douce France…

5/ Asalariados muy productivos
Los franceses tienen la reputación muy merecida de encontrarse entre los más productivos del mundo, en segundo lugar detrás de Estados Unidos, y esto a pesar de que la duración anual de trabajo se encuentra entre las menos extensas: 1 479 horas (fuente OCDE). En 2012, las estadísticas de EUROSTAT ponen de manifiesto que la productividad de la mano de obra francesa por hora trabajada ascendía a 45.4 euros, contra 42.6 euros en Alemania y 37.2 euros en el conjunto de los países de la zona euro.

6/Una demografía dinámica
Otra ventaja nada despreciable: el vigor de la natalidad francesa. La tasa de fecundidad en 2012 era en efecto de 2.01 niños por mujer, el segundo más alto de Europa, detrás de Irlanda.
Contrariamente a la cuasi totalidad de los países desarrollados, Francia no registró retroceso de fecundidad con la crisis económica. En Estados Unidos, por ejemplo, la tasa de fecundidad pasó de 2.12 niños por mujer en 2007 a 1.89 en 2011. En Francia, 792 000 niños nacieron en 2012, contra 793 000 en 2011.
La esperanza de vida al nacimiento en Francia se encuentra entre las mejores del mundo. En 2011, era de 84 años para las mujeres y 78 años para los hombres, contra 80 y 75 años en Estados Unidos o 78 y 83 años en Alemania.
Leer: Francia, subcampeona europea en fecundidad

7/Un arte de vivir reconocido
La gastronomía francesa es un elemento clave de la proyección del país en el extranjero, a tal grado que figura desde 2010 en el patrimonio cultural inmaterial de la UNESCO. La cocina y el arte de vivir a la francesa forman parte de las características que hacen de Francia el primer destino turístico mundial, como lo prueba el éxito del enoturismo (24 millones de turistas en las regiones vitivinícolas en 2012).
Las industrias de la agroalimentación son así el primer creador de empleos en Francia y el primer sector en volumen de negocios y en valor agregado.

8/El primer destino turístico
En 2012, hubo 1 035 millones de turistas internacionales, según la Organización Mundial del Turismo. De ellos, 83 millones viajaron a Francia lo que hace de ella el primer destino turístico mundial, muy por delante de Estados Unidos (67 millones de arribos) y China (un poco menos de 58 millones).
En términos de ingresos, Francia ocupa el tercer lugar, detrás de Estados Unidos y España. La industria del turismo generó, en Francia en 2012, 53 700 millones de euros de ingresos, en ligera disminución con relación al año anterior, según la Organización Mundial del Turismo.

Y también… El dinamismo del sector de lujo (que representaba en 2012 un volumen de negocios mundial de cerca de 210 000 millones de euros, de los cuales una cuarta parte proviene de las industrias francesas), la importancia de la francofonía, los 11 millones de kilómetros cuadrados de aguas territoriales que hacen de Francia la segunda potencia marítima mundial o incluso el sistema de salud, clasificado entre los mejores del mundo por la Organización Mundial de la Salud… Sin olvidar que Francia está en cabeza de los países europeos en el Fortune Global 500, que contabiliza a las más grandes empresas mundiales, con 35 empresas, contra 34 en Alemania, 68 en Japón y 133 en Estados Unidos.

publié le 19/05/2014

haut de la page